37 años de una de las tragedias más dolorosas de la cultura del Nordeste, este 8 de septiembre se recuerda a los músicos chamameceros que perdieron la vida cuando el colectivo en el que viajaban cayó a las aguas del río Paraná, en Bella Vista, Corrientes.
El 8 de septiembre de 1989 quedó marcado para siempre en la memoria de las comunidades chaqueña y correntina. Un grupo de músicos chamameceros había llegado a Bella Vista para presentarse esa noche en el Club Juventud. Luego de cumplir con distintas actividades de promoción en medios locales, los artistas abordaron el colectivo que debía trasladarlos hasta el hotel.
Durante el recorrido por la zona de la costanera, el vehículo sufrió una falla en los frenos, perdió el control, atravesó las barandas de protección y terminó cayendo al río Paraná. El micro desapareció bajo las aguas en pocos minutos, dando lugar a un dramático operativo de búsqueda y rescate.
Músicos que dejaron una huella en la región
Entre las víctimas se encontraban reconocidos referentes de la música y la cultura popular del Nordeste: Daniel “Yacaré” Aguirre, Joaquín “Gringo” Sheridan, Miguel Ángel Sheridan, “Chango” Paniagua, Zitto Segovia y Johnny Behr.
También perdieron la vida los choferes José Toledo y Walter Blas Gómez.
En el colectivo viajaban además Carlos Miño, César González, Ricardo Scófano, Ricardo Tito Gómez y Cacho Espínola, quienes lograron escapar del vehículo y sobrevivieron a la tragedia.
Días de búsqueda y angustia
Tras el accidente, Prefectura Naval, rescatistas, pescadores y vecinos de Bella Vista participaron activamente de las tareas de búsqueda en las aguas del Paraná.
El operativo se extendió durante varios días. Algunos de los cuerpos fueron recuperados entre el 14 y el 15 de septiembre, mientras que otros nunca pudieron ser encontrados.
La tragedia generó una profunda conmoción en toda la región. La pérdida de músicos tan vinculados al chamamé y a la identidad cultural del Nordeste trascendió las fronteras de Corrientes y Chaco y se convirtió en un hecho que permanece presente en la memoria colectiva.
Una herida que permanece en la cultura regional
La desaparición de estos artistas significó un golpe enorme para la música popular. Sus nombres quedaron ligados para siempre a la historia del chamamé y a la cultura del Nordeste argentino.
A 37 años de aquella tragedia, el recuerdo permanece vigente. Porque la música permanece, y con ella también permanece la memoria.
Información y fotos: Archivo Histórico del Chaco Monseñor Alumni.


